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Acercamiento a la muñeca de un corredor con un reloj inteligente que muestra la distancia y el ritmo de una carrera de tres millas.

Tu reloj se equivoca como 13 por ciento con tu condición cardio

En algún lado de tu app Salud hay un número que dice Estado físico cardiovascular, y si te cae en la banda baja, Apple te manda una notificación cada cuatro meses hasta que suba. Parece resultado de laboratorio. Los estudios de validación dicen que es un estimado con mucho margen.

Seis puntos de VO2 máx te cambian de categoría

Rory Lambe y tres colegas pusieron el Apple Watch frente a un analizador de gases de laboratorio en PLOS One el año pasado: 28 adultos, prueba máxima en caminadora con mascarilla puesta, el estimado del reloj de un lado y el VO2 máx medido del otro. La diferencia promedio fue de 6.92 mL/kg/min, o sea 13.31 por ciento. En todo el grupo el reloj se quedó corto como seis puntos.

Seis puntos son casi una categoría completa. Apple te acomoda en bajo, por debajo del promedio, por arriba del promedio y alto con cortes que cambian según tu edad y tu sexo, y las bandas miden unos cuantos puntos de ancho. Un error de ese tamaño te puede regalar una alerta que no necesitabas, o esconderte una que sí.

Si estás fuera de forma, el error te favorece

El estudio chiquito es el más útil. El equipo de Polona Caserman probó el Series 7 con 19 personas para JMIR Biomedical Engineering y separó los resultados según qué tan en forma estaban de verdad. En el grupo de condición pobre, el reloj marcó como 3.8 mL/kg/min de más. En el de condición excelente, marcó 12 puntos de menos.

↑ El reloj marca de más ↓ El reloj marca de menos +3.8 −3.37 −12.0 Pobre n=3 Buena n=11 Excelente n=5
Diferencia promedio entre el estimado del Apple Watch y el VO2 máx medido en laboratorio, en mL/kg/min, según el nivel de condición medido. Datos de Caserman et al., JMIR Biomedical Engineering, 2024.

Tres personas en el primer grupo y cinco en el segundo, así que las cifras exactas tómalas con calma. Lo que vale la pena guardarte es la dirección, y sale de lo que el algoritmo tiene que hacer. Tu reloj nunca ve oxígeno. Mira tu frecuencia cardiaca contra tu ritmo en caminatas, carreras y excursiones al aire libre, y después te acomoda en una curva armada con miles de personas más. Las curvas jalan hacia el centro. Entonces el reloj es generoso con quien va empezando y tacaño con quien ya corre fuerte, que es justo al revés de lo que te serviría.

También se mueve por razones que nada tienen que ver con tu corazón. Una tarde de calor, cuatro horas de sueño, tres cafés, la correa floja, una ruta llena de semáforos: todo eso te cambia la frecuencia cardiaca al mismo ritmo, y el estimado se va con ella.

A lo mejor tu reloj no te ha visto en semanas

Hay un segundo hueco que no tiene nada que ver con las matemáticas. Apple nada más actualiza el estimado en caminatas, carreras y excursiones al aire libre. Si tu cardio es la clase de spinning, la alberca, la máquina de remo o tres pisos de escaleras cargando a un niño, el reloj nunca toma una muestra. Quien entrena duro bajo techo termina con un número viejito y poco favorecedor en la app Salud, y encima le avisan cada cuatro meses que debería moverse más.

Vale la pena revisarlo antes de tomarte la notificación personal. Fíjate cuándo cambió la lectura por última vez. Si la fecha es de una caminata de junio, ese número es un recuerdo.

Mídete contra ti mismo

El número hace una cosa honesta, que es enseñarte una línea a lo largo de meses en la misma muñeca, el mismo reloj y el mismo tipo de ruta. Dale meses y no semanas, porque la diferencia entre dos lecturas seguidas casi siempre es más chica que el error de la herramienta. Para lo demás, repite algo y tómate el tiempo. Así se hacía antes de las computadoras de muñeca y sigue funcionando.

  • Escoge una ruta que puedas repetir igualita: una subida, cuatro pisos de escaleras, una vuelta al parque.
  • Hazla a un esfuerzo que aguantarías unos diez minutos, tan fuerte que hablar te salga entrecortado.
  • Anota el tiempo, y tu frecuencia cardiaca al llegar arriba si la traes.
  • Repítela en seis u ocho semanas, a la misma hora y con clima parecido.

Si vas más rápido al mismo esfuerzo, o haces el mismo tiempo con la frecuencia más baja, tu condición mejoró. Esa comparación es tuya, se puede repetir y no hay algoritmo adivinando por ti.

Nada de esto quiere decir que guardes el reloj en un cajón. Algo que te da lata cada cuatro meses le sirve a más gente que la prueba de laboratorio perfectamente calibrada que nunca van a agendar. Nada más deja de leer el número como un veredicto sobre tu cuerpo. Es un estimado ancho disfrazado de medición.

Camina tu subida esta semana y guarda el tiempo en tus notas. En dos meses vas a tener con qué compararlo.